jueves, 21 de mayo de 2026

NEGREIROS, un pueblo del Far West en el norte chileno.

 

El nombre Negreiros tiene importantes referentes históricos y geográficos en América del Sur: uno de ellos en el norte de Chile vinculado a la industria del salitre.

El Cantón y excomuna de Negreiros esta ubicado en el antiguo departamento de Pisagua (Provincia de Tarapacá), fue uno de los epicentros de la explotación del salitre. 

El origen del nombre se debe a un empresario de origen portugués que operaba en la zona y fue uno de los primeros en elaborar salitre utilizando sistemas rudimentarios de la época.

Hacia fines del siglo XIX y principios del XX, el Cantón de Negreiros cobró gran relevancia en la minería no metálica, llegando a conformar una comuna propia según los decretos de 1927. Además, el sector posee una gran importancia arqueológica y antropológica, destacando el Abra de Negreiros, una ruta histórica de caravanas prehispánicas y geoglifos.

Reproducimos aqui fotografias mejoradas de principios del siglo XX en su epoca de mayor crecimiento. El propósito es adentrarse en los aspectos de la vida en ese poblado ya hgace tiempo desaparecido sin dejar rastro.

























sábado, 16 de mayo de 2026

LA ESTACION CATALINA Monumento al olvido.


La estación fue construida originalmente como parte de la extensión del Ferrocarril de Taltal entre la estación Refresco y el sector de la oficina salitrera Catalina (también denominada a inicios del siglo XX como «Catalina del Norte», cuyas obras finalizaron el 11 de abril de 1888 y fueron entregadas al público mediante un decreto del 17 de julio del mismo año. Con la construcción del ferrocarril Longitudinal Norte, en 1914 la estación comenzó a operar también como detención de dicha línea, con lo que Catalina se convirtió en un importante punto de conexión para trasladar pasajeros y carga hacia Taltal.
 
Catalina era una estación principal en el trayecto longitudinal, principalmente por su conexión al distrito de salitre de este sector. Especialmente las conexiones a las oficinas Flor de Chile, Tricolor, Alemania, Chile; y por supuesto la conexión a la ciudad de Taltal subrayó la importancia de la estación.

En 1961 llegaron aquí desde el sur los trenes siempre a las 13:17 hrs.:  Martes, Sábados y Lunes. Del el norte (Iquique, Baquedano) llegaron martes (15:50 hrs.), jueves (16:37.hrs) y  sábado (21:33 hrs.).

El "ordinario" demoró desde Iquique casi 24 horas a llegar a Catalina (1961). En el mismo año (1961) el viaje desde Copiapó a Catalina demoró un poco más de 12 horas.

Entre 1977 y 1980 fueron levantadas las vías de dicho ferrocarril, mientras que las vías del Longitudinal Norte fueron traspasadas a Ferronor y privatizadas. La estación posteriormente fue abandonada y se encuentra en ruinas, quedando solo los cimientos de algunas estructuras y dos torres de agua. Como datos estadístisticos, en el censo de 1930 vivían en total 412 personas en Catalina (Aldea y Salitrera), en total eran en ese año 88 viviendas. 

En 1952 se cuenta solamente 204 personas (Estación y Aldea) En 1937 salieron 2 trenes cada semana a Santiago (Estación Mapocho). El viaje casi demoró 2 días (48 horas el viaje en total).
 
( Agradecimientos a Isabel Rojas por un texto y una foto y a Wolfgang Griem  de Geovirtual.cl por texto y excelentes fotografias )




Patio de suministros












La tornamesa en la actualidad


El andén




Lo que queda de la aldea



Restos, todo lo que queda.


Lo queda del Anden


La tornamesa, aun restaurable




En sus  buenos tiempos.


Circa 1928


Foto, Isabel Rojas


Fotograma de video de Geovirtual.cl


Mapa del Instituto Geografico Militar, 1965

jueves, 14 de mayo de 2026

El FFCC DE CARTAGENA A LAS CRUCES Un trencito que orillaba la playa..

 

 FFCC DE CARTAGENA A LAS CRUCES.


 Un trencito que orillaba la playa. El servicio se inició probablemente en el verano de 1912, con más de un “carro de sangre” en un servicio que partía “Desde las 7 y media de la mañana empezaba el tráfico de los carros a Playa Blanca partiendo a esa hora el primer tranvía y siguiendo los demás, que parten simultáneamente cada hora desde Playa Grande y Las Cruces, cuyo trayecto se recorren en 30 minutos” (La Voz de Cartajena. 1915). 

Don Pedro Errázuriz autor del libro "·Las Cruces, una Memoria familiar" señala: “Los carritos que se empleaban en esos primeros tiempos, tenían 2° piso y se denominaban, “carritos con imperial”. Habían sido adquiridos a la Empresa de Carros de Talca, y tenían un aviso que decía: Prohibido afirmarse en las barandas”. El servicio del carro de sangre, se ofrecía entre los meses de diciembre a marzo. Durante el invierno, la línea sufría los daños que se producían en los inviernos lluviosos por la bajada del estero de Cartagena y el estero de los Curas en Las Cruces. 

Existían dos puentes, pero los daños que se producían, interrumpían el servicio produciendo molestias en sus usuarios los que se reflejan en el siguiente comentario de la prensa de la época: (La Voz de Cartagena. 1915). Las “puntas de rieles” del ferrocarril, se encontraban en un extremo de Playa Grande en Cartagena y; frente al restaurante Bellavista (actual Puesta de Sol) en Las Cruces. En los alrededores del fundo El Peral (en la actualidad comunidad San Carlos), se encontraba la “Sala de Máquinas”, lugar en que se guardaban los carros del tren. El lugar era administrado por los “mariquitas” García, como se les conocía en el pueblo de Las Cruces. 

Comentaba "La Voz de Cartagena" en 1916: “Sería obra de general beneficio que la empresa de tranvías a Las Cruces pusiera uno o dos carros que regresaran a las diez de la noche. Son muchas las personas y familias que necesitan de esos servicios, ya por una comida, un enfermo una noche de luna, etc.” 

Tiempo después la empresa ferrocarril de Playa Blanca, “fue adquirida por el señor Baldomero Palma (mencionado por el Diario “La Nación. 1930), quién se convirtió también en propietario en Las Cruces,, entonces al generalizarse el empleo de los motores a explosión y los automóviles, el Sr. Palma hizo construir dos pequeños automotores con los cuales continuó el servicio por muchos años, acortando a un cuarto de hora el tiempo del recorrido”. Desgraciadamente no existen fotografías, ni imágenes de estos autocarriles. 

En 1925, según copa de llas Actas Municipales, el concesionario de la línea Sr. Palma declinó la continuidad del servicio para 1926, por lo tanto el FFCC dejó funcionar ese año. Porque entonces aparece el año de 1932 como el termino de sus funciones..?.. 

Persisten también dudas acerca de los carros. Se señala que tenían "Imperial" (2º piso), pero algunas las fotografías muestran solo carros de un piso. y un par de imágenes de carros con Imperial lo muestran subiendo una gradiente y cargado, cosa imposible para dos caballos. Y si la parada final estaba en el 2º piso del Hotel Bellavista, para que iba a subir si los pasajeros se bajaban a sus destinos..? 

Hemos ampliado, mejorado y colorizado las fotos para un mayor disfrute del lector ante esta singular y apasionante historia sobre un trencito desaparecido.

 

El carrito original de 1910-1912 cuando se inició la línea.


El trayecto


Antes el trayecto se hacía en calesas, tiradas por 4 caballos y escoltada por jinetes a caballo.


Toda una aventura sortear el mar y que la calesa no quedara enterrada en la arena  
que bañaba el mar.


Llegando probablemente  al fundo "El Peral"


Saliendo de Cartagena


Familia en 1919. Atras el Hotel Bellavista.


El Hotel Las Cruces. Notese los rieles del FFCC


1946


El Hotel Bellavista ( ActualmenteRestaurant "Puesta de Sol". Se aprecia el carrito de un piso y el puente de cimbra por donde accedian ls pasajeros.


Maria Parada Diaz y Romualdo Aravena Jofre, pasajeros


Como un par de pobres jamelgos iban a tirar de esa mole repleta...!..es de una crueldad inaudita.


Desde aqui partían los carritos. Se aprecia este con "Imperial"


Pasajeros y personal.


Maquinista Manuel García Melendez y Auxiliar José María Garía Melendez.


Foto controversial. Seria del FFCC de Cartagena a Las Cruces..?


El maquinista y auxiliar


El Hotel Bellavista, parada final del FFCC, punta de rieles, con su puente de cimbra.


Letra "A" del gran letrero de FFCC DE CARTAGENA A LAS CRUCES de fierro fundido que estaba en el cobertizo donde se guardaba y mantenía.