jueves, 21 de mayo de 2026

HUARA HACE 30 AÑOS Un pueblo mágico

El pueblo de Huara, ubicado en la Provincia del Tamarugal (Región de Tarapacá), fue fundado oficialmente en 1885 tras la Guerra del Pacífico. Su nombre proviene del aimara wara, que significa «estrella». Nació como un centro administrativo y estación de trenes clave para abastecer a la industria salitrera.

En su momento de mayor esplendor llegó a albergar a cerca de 7.000 habitantes y poseía un intenso tráfico ferroviario, siendo en su momento la segunda localidad en Chile con más estaciones de trenes en su radio urbano.

Durante la Guerra del Pacífico, el área fue un punto neurálgico en la Campaña de Tarapacá, escenario de importantes enfrentamientos como las batallas de Dolores, Germania y Tarapacá.

La Comuna de Huara fue creada oficialmente el 30 de diciembre de 1927.

Hoy en día, la comuna mantiene vivo su legado histórico a través de sus pueblos interiores y su rica herencia cultural, formando parte de los destinos patrimoniales del norte del país.

Reproducimos aqui fotografias ineditas tomadas de un video de super 8 mm tomado en 1996 y mejoradas para el disfrute de quienes viven y gustan de esa interesante ciudad, hoy en crecimiento.

 





























UNA POSADA EN SANTIAGO EN 1860. Asi alojaban forasteros y viajeros.


Esta posada, llamada "Posada de San Francisco" era, por lo visto, más propia para arrieros que para gentes de comodidad; sin embargo, los provincianos que no tenían el don de buscar otra mejor, se alojaban en ella, atraídos por la celebridad de que gozaba en el sur.

Esta posada tenía por límites, al oriente, un paredón tamaño, y al occidente, los cuartos para los alojados. Estos cuartos estaban amueblados con un catre bullicioso, un par de sillas de paja y una mesa mugrienta. Las paredes eran negras, las puertas estaban tiznadas con carbón y la cerradura se componía de una mala armella que no prestaba ninguna seguridad, de manera que cuando los patrones salían, tenían los mozos que quedarse indefectiblemente al cuidado de la pieza.

A los pies de estos cuartos, es decir, al sur, vivía un zapatero de remendón; más allá, siguiendo la misma línea, estaba la cocina, de donde, en caso de necesidad, se proveían los alojados; y, por último, detrás de una tapia divisoria, costeando el mismo rumbo, se extendía el corral para las cabalgaduras y otros usos.

Cuando llegaba algún forastero, si era de noche, el zapatero,  que atendía a los pasajeros después de entregarle una pieza en el mismo estado en que la dejó el último arrendatario, le traía la lumbre en una mala palmatoria, le preparaba la cena si la pedía, o le endilgaba a una picantería que había cerca si aquel determinaba comer en la recova.

Aunque los cuartos de esta posada estaban numerados conforme a los progresos del siglo, sin embargo el zapatero subadministrador nunca los designaba por el número, sino por alguna señal distintiva que tenían, por ejemplo, decía: el cuarto largo, el cuarto redondo, el cuarto de la puerta verde. (Crónica de Pedro Ruiz Aldea)







Posada en  calle San Isidro, 1864



Oleo de un Hostal de la colonia en Santiago





La Posada del Comercio, llamado tambien "El Café de Dinator" en 1850,
cuadro de Charton de Treville.

































NEGREIROS, un pueblo del Far West en el norte chileno.

 

El nombre Negreiros tiene importantes referentes históricos y geográficos en América del Sur: uno de ellos en el norte de Chile vinculado a la industria del salitre.

El Cantón y excomuna de Negreiros esta ubicado en el antiguo departamento de Pisagua (Provincia de Tarapacá), fue uno de los epicentros de la explotación del salitre. 

El origen del nombre se debe a un empresario de origen portugués que operaba en la zona y fue uno de los primeros en elaborar salitre utilizando sistemas rudimentarios de la época.

Hacia fines del siglo XIX y principios del XX, el Cantón de Negreiros cobró gran relevancia en la minería no metálica, llegando a conformar una comuna propia según los decretos de 1927. Además, el sector posee una gran importancia arqueológica y antropológica, destacando el Abra de Negreiros, una ruta histórica de caravanas prehispánicas y geoglifos.

Reproducimos aqui fotografias mejoradas de principios del siglo XX en su epoca de mayor crecimiento. El propósito es adentrarse en los aspectos de la vida en ese poblado ya hgace tiempo desaparecido sin dejar rastro.

























jueves, 14 de mayo de 2026

El FFCC DE CARTAGENA A LAS CRUCES Un trencito que orillaba la playa..

 

 FFCC DE CARTAGENA A LAS CRUCES.


 Un trencito que orillaba la playa. El servicio se inició probablemente en el verano de 1912, con más de un “carro de sangre” en un servicio que partía “Desde las 7 y media de la mañana empezaba el tráfico de los carros a Playa Blanca partiendo a esa hora el primer tranvía y siguiendo los demás, que parten simultáneamente cada hora desde Playa Grande y Las Cruces, cuyo trayecto se recorren en 30 minutos” (La Voz de Cartajena. 1915). 

Don Pedro Errázuriz autor del libro "·Las Cruces, una Memoria familiar" señala: “Los carritos que se empleaban en esos primeros tiempos, tenían 2° piso y se denominaban, “carritos con imperial”. Habían sido adquiridos a la Empresa de Carros de Talca, y tenían un aviso que decía: Prohibido afirmarse en las barandas”. El servicio del carro de sangre, se ofrecía entre los meses de diciembre a marzo. Durante el invierno, la línea sufría los daños que se producían en los inviernos lluviosos por la bajada del estero de Cartagena y el estero de los Curas en Las Cruces. 

Existían dos puentes, pero los daños que se producían, interrumpían el servicio produciendo molestias en sus usuarios los que se reflejan en el siguiente comentario de la prensa de la época: (La Voz de Cartagena. 1915). Las “puntas de rieles” del ferrocarril, se encontraban en un extremo de Playa Grande en Cartagena y; frente al restaurante Bellavista (actual Puesta de Sol) en Las Cruces. En los alrededores del fundo El Peral (en la actualidad comunidad San Carlos), se encontraba la “Sala de Máquinas”, lugar en que se guardaban los carros del tren. El lugar era administrado por los “mariquitas” García, como se les conocía en el pueblo de Las Cruces. 

Comentaba "La Voz de Cartagena" en 1916: “Sería obra de general beneficio que la empresa de tranvías a Las Cruces pusiera uno o dos carros que regresaran a las diez de la noche. Son muchas las personas y familias que necesitan de esos servicios, ya por una comida, un enfermo una noche de luna, etc.” 

Tiempo después la empresa ferrocarril de Playa Blanca, “fue adquirida por el señor Baldomero Palma (mencionado por el Diario “La Nación. 1930), quién se convirtió también en propietario en Las Cruces,, entonces al generalizarse el empleo de los motores a explosión y los automóviles, el Sr. Palma hizo construir dos pequeños automotores con los cuales continuó el servicio por muchos años, acortando a un cuarto de hora el tiempo del recorrido”. Desgraciadamente no existen fotografías, ni imágenes de estos autocarriles. 

En 1925, según copa de llas Actas Municipales, el concesionario de la línea Sr. Palma declinó la continuidad del servicio para 1926, por lo tanto el FFCC dejó funcionar ese año. Porque entonces aparece el año de 1932 como el termino de sus funciones..?.. 

Persisten también dudas acerca de los carros. Se señala que tenían "Imperial" (2º piso), pero algunas las fotografías muestran solo carros de un piso. y un par de imágenes de carros con Imperial lo muestran subiendo una gradiente y cargado, cosa imposible para dos caballos. Y si la parada final estaba en el 2º piso del Hotel Bellavista, para que iba a subir si los pasajeros se bajaban a sus destinos..? 

Hemos ampliado, mejorado y colorizado las fotos para un mayor disfrute del lector ante esta singular y apasionante historia sobre un trencito desaparecido.

 

El carrito original de 1910-1912 cuando se inició la línea.


El trayecto


Antes el trayecto se hacía en calesas, tiradas por 4 caballos y escoltada por jinetes a caballo.


Toda una aventura sortear el mar y que la calesa no quedara enterrada en la arena  
que bañaba el mar.


Llegando probablemente  al fundo "El Peral"


Saliendo de Cartagena


Familia en 1919. Atras el Hotel Bellavista.


El Hotel Las Cruces. Notese los rieles del FFCC


1946


El Hotel Bellavista ( ActualmenteRestaurant "Puesta de Sol". Se aprecia el carrito de un piso y el puente de cimbra por donde accedian ls pasajeros.


Maria Parada Diaz y Romualdo Aravena Jofre, pasajeros


Como un par de pobres jamelgos iban a tirar de esa mole repleta...!..es de una crueldad inaudita.


Desde aqui partían los carritos. Se aprecia este con "Imperial"


Pasajeros y personal.


Maquinista Manuel García Melendez y Auxiliar José María Garía Melendez.


Foto controversial. Seria del FFCC de Cartagena a Las Cruces..?


El maquinista y auxiliar


El Hotel Bellavista, parada final del FFCC, punta de rieles, con su puente de cimbra.


Letra "A" del gran letrero de FFCC DE CARTAGENA A LAS CRUCES de fierro fundido que estaba en el cobertizo donde se guardaba y mantenía.